Las habilidades del Controller en tiempos de teletrabajo

El teletrabajo ha llegado para quedarse. La pandemia del COVID-19 nos ha dejado una nueva visión sobre este modo de organización laboral y la forma de enfrentarnos a él.

La nueva manera de trabajar, que en nuestro país apenas se practicaba en alguna gran organización y casi siempre vinculada a momentos específicos para los empleados, ha experimentado un gran avance en un corto periodo de tiempo. Según apuntan los analistas, en los tres meses de confinamiento ha dado un salto que se estimaba se produciría en los tres o cuatro próximos años.

Capacidad de adaptación

Pero pese a la premura, el trabajo en remoto ha demostrado la capacidad de adaptación de las empresas, de entidades de diversos tipos y de los empleados para gestionar los servicios desde casa tratando de dar el máximo servicio y calidad. Además, viéndose afectadas sus cuentas de resultados en la menor medida posible.

Controller, figura vital

Este nuevo panorama ha puesto de manifiesto oportunidades claras para algunos puestos de trabajo del staff como es el caso del Controller. Esta figura cobra vital importancia como nexo entre todas las partes de la unidad organizativa, que ahora se encuentran más dispersas, y fortalece así su presencia dentro del ámbito laboral.

Giro a las habilidades

Hasta ahora, una de las funciones del Controller consistía en servir de enlace entre las direcciones de los distintos departamentos de la organización (Financiero, Recursos Humanos, Operaciones o Ventas, entre otros) con la Dirección General. En la nueva situación, este profesional puede alcanzar mayor presencia y responsabilidad centralizando toda la información y gestionándola. Pero, para ello, debe ser capaz de dar un giro a sus habilidades que le permita adaptarse a las nuevas necesidades de la empresa.

Éxito del teletrabajo

De hecho, estas habilidades, como veremos a continuación, se han visto necesariamente transformadas y dependen unas de otras para el éxito de la transformación de la información y, en consecuencia, del nuevo teletrabajo.

Fuente: elaboración propia

  • Adaptación al cambio. Esta habilidad ha sido, seguramente, la más forzada pero exitosa tanto para trabajadores como para las organizaciones. Fue algo rápida e impuesta, pero en la mayoría de los casos, ha sido provechosa y fructífera, lo que ha supuesto un avance y una nueva realidad de cara al futuro. Gracias a ella, estamos donde estamos y el teletrabajo, hoy, puede ser real.

  • Comunicación. Es evidente que ha cambiado la forma de comunicarnos. Ahora, la comunicación debe ser directa, clara y concisa. Se debe hacer más hincapié en el mensaje. El hecho de perder el contacto cara a cara al tener que relacionarnos mediante pantallas, hace que la conexión resulte más fría y se pierda la proximidad. Por tanto, el mensaje transmitido en cualquiera de los flujos no debe dar lugar a duda. De la forma en que lo hagamos, dependerá en gran medida el éxito final de nuestros proyectos.

  • Supervisión. Es otra de las grandes habilidades que ha sufrido un gran cambio. El teletrabajo ha traído más autonomía a los trabajadores, pero no debe perderse la supervisión y calidad del trabajo. Al no poder realizarla de forma directa, igual que sucede con la comunicación, debemos tener claro el mensaje y la forma. Así pues, la habilidad de adaptación al cambio va ligada directamente también con esta destreza.

  • Delegación. El no poder estar al lado del equipo, mantener reuniones en salas y el contacto, ha hecho que nos veamos obligados a delegar muchos aspectos que antes nos parecía imposible. Esta cesión de facultades ha dado lugar a que el trabajador perciba que se genera confianza en él. Ahora, adquiere nuevas labores y retos que antes parecían impensables ya fuera por falta de medios o de tiempo. Como vemos, esta habilidad se encuentra íntimamente enlazada a la comunicación y supervisión.

  • Capacidad analítica. Esta destreza siempre ha sido clave para la emisión del mensaje a los distintos puntos de la organización. Su finalidad no debería tener que modificarse con respecto a la situación previa, pero dado que el resto de habilidades sí se han visto altamente afectadas, esta aunque parta de otro punto debe llegar a la misma meta: transmitir de forma clara y concisa el mensaje en función de las valoraciones obtenidas en nuestro análisis.

Gracias a todas estas adaptaciones por parte de la organización en su conjunto, así como de las personas que forman parte de ella, de modo individual, podemos concluir que el teletrabajo se está instalando de forma muy exitosa en la vida de los Controllers. Sin duda, funciona.

Mª Esther Ruiz Sanz
Mª Esther Ruiz Sanz
Control de Gestión, Planificación y Logística en Groundforce Madrid y CCA Certificate®

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